Publicado en eldiario.es, 8 de noviembre 2015

Acometer una de las tareas fundamentales para cualquier proyecto de regeneración de la vida pública pasa necesariamente por recuperar el programa electoral como una herramienta democrática básica de comunicación entre los políticos y la ciudadanía. Conscientes de que las próximas elecciones de diciembre serán las más trascendentales de las últimas décadas, desde Podemos nos hemos propuesto elaborar un programa que se proyecte como la aspiración de una mayoría social para los próximos diez años.

Las estructuras territoriales de Podemos han organizado más de 3.000 asambleas abiertas a lo largo de los últimos cuatro meses.

El primer paso, por tanto, ha consistido en movilizar a toda la organización para llegar a esa gente; para convocarla al ágora pública que pretendemos construir, y escuchar sus intereses y sus propuestas. Las estructuras territoriales de Podemos han organizado más de 3.000 asambleas abiertas a lo largo de los últimos cuatro meses. Del mismo modo, los responsables de área han mantenido contactos y recopilado reivindicaciones proporcionadas por cientos de organizaciones; desde asociaciones de profesionales y pequeños comerciantes, hasta organizaciones no gubernamentales, pasando por sindicatos, asociaciones culturales y organizaciones empresariales. Por otro lado, el espacio virtual Plaza Podemos nuevamente ha jugado un papel central en la generación de ideas y debates para el programa. Desde el pasado mes de julio, miles de personas han propuesto iniciativas, las han discutido y las han votado. En virtud de ello, muchas de las mismas están siendo sometidas a votación de todas las inscritas e inscritos y, en función de estos resultados, conformarán la serie de prioridades, medidas y pasos concretos que se presentarán al electorado español, como propuesta franca para cambiar este país.

Confiamos en que esta nueva forma de hacer las cosas no solo ha dado como resultado el programa más participativo y de mayor vocación transformadora jamás realizado en nuestra historia democrática. Al mismo tiempo, es un programa riguroso y solvente, en la medida en que los equipos de área han sabido aprovechar el trabajo desinteresado de muchos expertos y expertas, que han afrontado con una gran ilusión la responsabilidad de convertir y aterrizar los sueños de tantas y tantos en medidas concretas y aplicables.