Reproducimos aquí el primer capítulo del libro Historia Oral de Podemos, coordinado y escrito por Manuel Guedán con la colaboración de Jorge Lago. Después de entrevistar a prácticamente todos los implicados en el origen y puesta en marcha de Podemos, el libro reconstruye un diálogo virtual entre todos ellos para narrar la historia de Podemos. En unas semanas, en librerías.

CAPÍTULO I: 15-M. LA INDIGNACIÓN Y SUS LÍMITES

Lucía Ayala

Residía en Berlín y lo viví desde allí, sumándome a las manifestaciones y acciones colectivas que se organizaban en la fría primavera alemana, donde era impensable plantear acampadas nocturnas. Estaba en las semanas previas a la defensa de mi tesis doctoral, sin beca desde hacía meses y sin dinero para poder viajar y escaparme a la Puerta del Sol, como tantos otros españoles en el exilio

 Segundo González

Me encontraba en Francia estudiando, pero cada vez que volvía a España notaba un ambiente inflamable en el que parecía que la chispa adecuada podría hacer despertar algo grande

 Irune

Yo me encontraba en Londres. Cuando la onda expansiva de lo que estaba ocurriendo en Madrid nos alcanzó, muchos de los expatriados fuimos a reunirnos frente a la Embajada española para denunciar la situación de nuestro país de origen y reivindicar nuestro derecho a un retorno digno

Íñigo Errejón

A mí me pilló justo recién llegado de Quito. Recuerdo que llamé a los compañeros nada más aterrizar y les dije: ‘oye, la manifestación prevista para hoy qué tal, porque quizá me acerque a pasar un poco el jet lag, pero si no me voy a casa y descanso’, creyendo que sería otra manifestación más, y me dicen: ‘no, pásate, es muy grande’

Rita Maestre

La plaza de la Puerta del Sol es el comienzo de casi todo lo que ha sucedido desde el año 2011. Es un nuevo comienzo para las organizaciones políticas y para la gente que ya entonces éramos activistas. Nos cambió la forma de entender la política y nos cambió la vida, a mí por lo menos

Pablo Iglesias

Una semana antes de que naciera el 15-M estábamos en La Tuerka debatiendo sobre las primaveras árabes. Recuerdo que estábamos Monedero, Errejón y yo lamentándonos de que en nuestro país no ocurriera nada, con los efectos desastrosos que estaba teniendo la crisis, mientras que en los países árabes se estaba produciendo, sobre todo en Egipto, una explosión popular frente a las consecuencias de una crisis económica y frente a la corrupción. En aquel momento Nega escribió una letra, La Tuerka rap, en la que decía: no quiero ser español, español, quiero ser egipcio

 Íñigo Errejón

Cuando estábamos en plena práctica de convertir diagnósticos más complejos y compartidos por muy poca gente en un lenguaje más apropiado a la comunicación política de los debates televisivos, irrumpe el 15-M y a todo el mundo le desborda, a todo el mundo le agarró con el pie cambiado

Segundo González

Mi primera experiencia política activa fue en Madrid, con las asambleas contra el proceso de Bolonia. Allí vimos que existía la posibilidad de trabajar diferente a como se venía haciendo mediante los sindicatos estudiantiles y los partidos políticos. Entre toda aquella gente, se fue conformando un equipo cuya sintonía residía en la importancia que le dábamos a cómo se percibían nuestros mensajes. Digamos que no solo pensábamos en clave ideológica, las proclamas, a fin de cuentas, no sirven de nada si la gente no las entiende. Esa experiencia fue determinante y, tras el reflujo del movimiento contra Bolonia, lo que surgió fue Juventud sin Futuro como una forma de saltar de la universidad hacia la constitución de la juventud como espacio sociopolítico ante la crisis

Andrés Barragán

El 7 de abril de 2011, un mes antes del 15-M, convocamos nuestra primera manifestación que fue todo un éxito. Sin ningún tipo de recursos, un grupo de 30 estudiantes de Madrid fuimos capaces de tener cierta proyección en los medios nacionales durante semanas. El lema de la manifestación fue: Esto es sólo el principio, manténte indignado. Aportábamos algunos de los ingredientes comunicativos que permitirían detonar la mayor movilización social de la historia española reciente; así lo corroboran los informes policiales que nos señalaban y de los que siempre nos hemos enorgullecido

Eduardo Fdez. Rubiño

Aquella manifestación fue electrizante. Todos tuvimos la sensación de que se estaba abriendo un ciclo de movilizaciones completamente nuevo

Ariel Jerez

La aparición un tanto disruptiva de generaciones que hasta ese momento eran consideradas despolitizadas, esa generación nini, por ejemplo, que ni estudiaba ni trabajaba, empieza a mostrar un descontento y una reflexión política que sabe canalizar y activar a partir del manejo de algunos recursos sociales y tecnológicos que en buena medida las instituciones no estaban percibiendo. Ese movimiento social es lo que genera el terremoto que empieza a abrir algunas brechas en el edificio institucional y cultural en el que descansa nuestra percepción de esta comunidad política que es España…

Segundo González

… el paro ya estaba en unas cifras alarmantes, la precariedad, la falta acceso a la vivienda

Andrés Barragán

Las medidas que comenzaba a aplicar el Gobierno de Zapatero incluían recortes muy importantes de derechos, reforma laboral y de pensiones incluida, mientras salvaba a los bancos. Recorrimos las calles de Madrid hasta la plaza del Reina Sofía. No es casualidad que sea la misma en la que este 25 de mayo celebramos los resultados de Podemos en las europeas

Miguel Urbán

Desde Izquierda Anticapitalista aportamos nuestro granito de arena en la convocatoria de las manifestaciones 

Miguel Ardanuy

Como Juventud Sin Futuro estuvimos muchas semanas preparando la manifestación del 15-M, fuimos, pienso, el colectivo que más ayudó a difundirla junto a Democracia Real Ya! La manifestación fue todo un éxito, no solo por la cantidad de gente, sino por la actitud y el buen ambiente que se respiraba después de los palos que nos habían caído durante los tres años anteriores 

Segundo González

Era completamente diferente a todas las manifestaciones en las que había participado anteriormente por la heterogeneidad de los manifestantes

Pablo Iglesias

Recuerdo a estudiantes de mi facultad, estudiantes de izquierda radical muy formados que iban a las asambleas del 15-M y estaban desesperados. Me decían: ‘Pablo, es que la gente no entiende nada, no sabe nada, les hablas de las clases sociales, de la subsunción real, de la teoría del valor-trabajo y no entienden’. Yo pensaba, claro, pero tú tienes el privilegio de haber dejado de ser un friki que está en asambleas en Somosaguas y por primera vez en tu vida estás en asambleas con gente que es representativa de la realidad del país; muchos no habrán leído las cosas que has leído tú ni utilizarán el lenguaje que utilizas tú, pero esto es el país de verdad y esto es lo que establece las condiciones de posibilidad para que cambien las cosas

Miguel Bermejo

Tras los primeros intentos fallidos de desalojo de la plaza, recuerdo cuando llegamos desde el Patio Maravillas con un equipo de megafonía y al entrar en Sol pude ver la cara de muchos compañeros llorosas de ilusión 

Segundo González

Tras una noche de carreras por el centro de Madrid, me acerqué con algunos compañeros a Sol ante las noticias que llegaban de que un grupo de personas había decidido acampar. Sol podría convertirse en nuestra plaza Tahrir. A la mañana siguiente volví para quedarme

Miguel Ardanuy

Me acuerdo de ir el día siguiente a la manifestación de protesta por el violento desalojo que habían sufrido los compañeros que se habían quedado a dormir en la plaza, y volver al día siguiente siendo cada vez más y más gente

Julio Martínez Cava

El 15-M supuso un cambio fundamental para la política de este país: oxigenó el sentido común de la izquierda permitiéndonos experimentar el difícil equilibrio entre los objetivos y principios que defiendes y las condiciones de partida que nunca eliges. Por otra parte, entendimos que erigirse como persona de izquierdas con unos principios intachables desde los cuales poder juzgar todo como “reformista”, era no sólo ineficaz políticamente, sino antidemocrático. Podemos ha recogido ese legado: la política se hace con la gente y para la gente

Isaac Rosa

Yo no comparto que el momento fundacional del empoderamiento ciudadano fuese el 15-M, y pienso más bien que lo sucedido en 2011 era la salida a la superficie de una corriente subterránea que viene de mucho más atrás. Del mismo modo que pienso que mucho del caudal de indignación ciudadana acrecentado en los últimos dos años (que explica el auge de Podemos) no viene necesariamente del 15-M, sino espontáneamente de las políticas de austeridad endurecidas con el gobierno del PP

Juan Carlos Monedero

Todos los intentos de transformar, rejuvenecer o inyectar savia nueva en los partidos fracasaban porque son estructuras donde la propia burocracia tiene la capacidad de elegir siempre a una parte importante de los peores dirigentes

Miguel Ardanuy

Quedé encargado del grupo de Social. Me acuerdo de ir megáfono en mano convocando a todo el mundo que quisiera unirse a una primera asamblea en la que comenzar a tratar diversos asuntos. Poco a poco empezamos a reunirnos casi todos los días y cada vez se unía más y más gente. Viendo lo bonito pero también lo caótico en lo que se iba convirtiendo todo aquello, decidimos crear el grupo de Coordinación, mediante el cual intentábamos organizar y sistematizar el funcionamiento y el trabajo que se iba desempeñando en los diferentes grupos y comisiones existentes. También fue duro en algunos momentos; a mi cabeza más racional y pragmática le costaba a veces no terminar de vislumbrar el rumbo de todo aquello

Pablo Iglesias

Aunque podamos quejarnos a veces, es mucho mejor intervenir en la historia que interpretarla

Gloria Elizo

Para todos, el 15-M supuso un golpe encima de la mesa, la sensación de que no estábamos tan solos, es más, de que en realidad éramos muchos, y más aún si conseguíamos transmitir la experiencia de tantas luchas, las historietas de la movilización política que nos habían contado y ahora contábamos no sin algo de vergüenza por los fracasos

Jorge Lago

No solo era ver gente movilizada en las plazas, gente que no habías visto antes. Lo que fue crucial fue sentir la simpatía, e incluso el apoyo explícito, de sectores no ya despolitizados, sino que venían de votar al bipartidismo, o de no votar: comerciantes, taxistas, camareros, familiares que nos veían con buenos ojos, que te animaban… Después vimos que cerca del 80% de la población española decía simpatizar con lo sucedido en las plazas. Faltaba, claro, conectar esos dos espacios sociales. Creo que algunos años después Podemos entendió que ese era el reto, que ahí estaba la posibilidad de un nuevo sujeto político: conectar plazas y hogares, y eso no se hacía desde las identidades de izquierdas previas al 15-M

Pablo Iglesias

Hubo sectores muy viejunos de la izquierda que incluso se ofendieron, que decían anda, mira estos que llegan, yo llevo indignado 30 años y ahora me van a enseñar estos chavales lo que es la indignación

Lucía Ayala

En Berlín, España se convirtió en tema omnipresente en las conversaciones. Todo el mundo quería debatir, preguntarnos, solidarizarse con la ciudadanía indignada. Ser española pasó de ser un dato sin mayor trascendencia a convertirse en un significante fuerte. La gente empezó a mirarnos con otros ojos, con una mezcla de empatía, curiosidad y preocupación

Bea Rilova

Yo llevaba casi un año en Perú dando clases junto con otras españolas cuando en 15-M estalló. Fue muy extraño seguirlo desde Facebook, a través de los posts que iban colgando de forma cada vez más frecuente nuestros amigos y conocidos. Éramos conscientes que algo importante se estaba gestando, pero no acertábamos a entender muy bien qué. Por Skype interrogábamos a nuestra gente, veíamos vídeos y hasta planeamos una acampada en la Plaza de Armas de Trujillo, la ciudad donde vivíamos. Queríamos estar en Sol

Sergio Illanes (Manzana)

Mi participación en el 15-M fue distante, ya que me encontraba trabajando en una obra de carretera en Calatayud. Solamente los fines de semana me podía escapar e impregnarme de ese sentir colectivo que contagiaba ilusión y ganas de transformar la sociedad. Era un tormento estar tan lejos durante la semana y ver cómo tus amigos y compañeros estaban al pie del cañón. Fue algo mágico e ilusionador

Lucía Ayala

Siempre he estado siguiendo la actualidad política, no sólo relacionada con el Estado español, sino también con otros países. Lo que cambió para mí en el 15-M es que empezó a dolerme España. Hasta entonces había estado pendiente y preocupada, pero no me dolía 

Bea Rilova

Un mes más tarde regresaba a Barcelona, y todo el mundo hablaba distinto, con otro aire. Con orgullo

Lucía Ayala

Por motivos profesionales, durante los últimos años he estado viajando por muchos países. En todos lados se oía el eco del 15-M. Cuando participaba en las movilizaciones ciudadanas, ya fuera en Berlín, en el Occupy de Oakland o en San Francisco, mis colegas de diferentes países y yo lo vivíamos como parte de una misma energía internacional. Por ejemplo, cuando seguía y analizaba con mis amigos turcos la ola de protestas ciudadanas surgidas en el Parque Taksim Gezi de Estambul, siempre mirábamos al 15-M como referente; muchos de ellos lo entendían como dos episodios de un mismo proceso común. Por eso, cuando regresé de EEUU, lo primero que hice fue, en cierta forma, buscar a Podemos a través del 15-M

Pablo Bustinduy

Yo emigré hace ya diez años a estudiar fuera, y viví en carne propia esa muerte civil que supone estar a muchos kilómetros de distancia de lo que sucede en tu casa. Volví para el 15-M, y allí me encontré o reencontré con mucha de la gente que después he vuelto a ver en Podemos. Creo que las plazas de aquellos días fueron para muchos de nosotros una escuela, un proceso de educación política y sentimental que está en el origen de los vínculos que hemos construido y reforzado ahora

Segundo González

Durante los dos años siguientes seguimos participando en movilizaciones y lanzando diferentes iniciativas desde Juventud sin Futuro, como la Oficina Precaria o la campaña No nos vamos, nos echan. Yo tenía concedida una beca para terminar la carrera en Estados Unidos el curso siguiente, pero lo que pasó aquellos días me llevó a tomar la decisión de renunciar a ella y quedarme contribuyendo junto a mis compañeros a organizar la indignación para convertirla en cambio político

 Pablo Iglesias

A partir de aquí es cuando en La Tuerka nos dedicamos prácticamente todas las semanas a hablar del 15-M, a reflexionar, a trasladar nuestras propias experiencias de lo que sucedía allí. Una de las conclusiones fundamentales es que el 15-M ha cambiado las reglas del juego

 Germán Cano

Después del 15-M también colaboré en la Coordinadora 25-S, que fue un intento de acometer una iniciativa loca consistente en rodear el Congreso. Fue un experimento que por una parte chocaba con la legalidad; de hecho, la policía estaba continuamente visitándonos, tomando nota de todo lo que allí estaba aconteciendo; y por otra, nos sirvió para comprobar en qué sentido puedes hacer política jugando con los medios de comunicación

 Gloria Elizo

De mi experiencia y la de muchos compañeros en la Comisión de Legal de Sol, creo que llegamos a la conclusión de que no podíamos ni debíamos convertirnos en un servicio jurídico directo a los ciudadanos. Una se da cuenta de lo importante que es para la sociedad el que haya un acceso libre a la justicia, un buen turno de oficio, buenos servicios de orientación jurídica. En resumen, todo lo que se ha ido cargando sistemáticamente este Gobierno. A la comisión se acercaba la gente con verdadera sed de justicia, era emocionante y muy difícil no prestarse, pero esa no puede ser la función de una comisión legal. Porque es imposible, agota unos recursos escasos y si me apuras es un poco indigno para todos. Tenemos derecho a que las cosas funcionen, a no ir poniendo parches de caridad

 Miguel Ardanuy

Durante varios meses, la gente de Juventud Sin Futuro participamos en distintas campañas y fuimos descubriendo el potencial de las redes. Cuando colgamos nuestro primer vídeo en YouTube y al día siguiente habíamos recibido 30.000 visitas, nos dimos cuenta de que podíamos comunicarnos de una manera enteramente nueva, y de que ahí había un filón importantísimo para construir el cambio

 Pablo Iglesias

Después podían pasar muchas cosas, como en el fútbol, pero es indudable que la política en España no será más como fue.